lunes, 13 de enero de 2025

 

Universidad Nacional de Asuntos Fronterizos (UNAFRONT)       

                      -Síntesis de la propuesta-


Dr. Abraham Gómez R.

Miembro de la Academia Venezolana de la Lengua

Asesor de la Fundación Venezuela Esequiba

Presidente del Observatorio Regional de Educación Universitaria (OBREU)

Miembro del Instituto de Estudios Fronterizos de Venezuela

 

 Me permito informar a la opinión pública nacional que en el presente momento estamos en la etapa de elaboración del pertinente Estudio de Factibilidad académico-administrativo que conlleva la incorporación y análisis de los detalles más precisos – aún perfectibles, permeables a observaciones- los cuales serán examinados, en su debida oportunidad, por las autoridades del Consejo Nacional de Universidades (CNU), con la finalidad de recibir su aprobación de funcionamiento.

Empecemos por reconocer que estamos obligados a proponer ideas académicas con innovaciones metodológicas.

En cada una de las presentaciones que hemos hecho --hasta ahora— de la Visión y Misión, de una Universidad Nacional exclusivamente para estudiar asuntos fronterizos, nos conseguimos con aportes de ideas extraordinarias. Muchísimos aportes que persiguen ensanchar el proyecto.

Bastantes profesionales de distintas disciplinas se muestras solidarios y lo manifiestan, según sus expresiones, por el carácter innovador de las estrategias metodológicas que contendrá y desarrollará esta institución para alcanzar los objetivos de aprendizajes.

 Nos satisface que de modo voluntario un considerable número de colegas solicitan incorporarse al equipo proponente, diseñador y organizador.

Una responsabilidad compartida por encima de diferencias de cualquier tipo. Un objetivo de Estado.

Al revisar por muchas vías, no hemos conseguido ninguna entidad educativa similar en otro país; ni siquiera en naciones que han tenido pleitos y serias controversias limítrofes por años.

Hemos escuchado a mucha gente en la Universidad tradicional exponer que la solución, en lo inmediato, sería crear una unidad curricular sobre fronteras en las universidades o nombrar una comisión de “reforma universitaria”. Imaginamos que tendría como propósito colocarle una especie de cosmética a los puntos y casos más problemáticos y sensibles que atraviesan muchas universidades. Digamos. Todo lo pertinente a los métodos, los horarios, a las mallas curriculares, lo correspondiente a planes de estudios, contenidos programáticos, tipos de evaluación, perfiles ocupacionales, exigencias profesorales etc.

Estamos convencidos por experiencia propia – y no tenemos limitación en decirlo- de que lo   que se trata es de Transformar, que es adentrarnos mucho más allá de las re-formas.

Ha sido el propio carácter crítico, que la Universidad genera y propicia, lo que nos motiva a repensarla, sin descanso; a debatir lo que ha venido siendo y cómo debería ser.

Nuestra posibilidad de Transformación apunta en el sentido de resensibilizarla, desde adentro, para que se desplieguen otros modos de aprendizajes horizontalizados y de compartir experiencias entre cursantes y docentes. Desanudar estructuras que se volvieron infuncionales y que ya no responden a los momentos presentes.

No es poca cosa. Lo sabemos. Hay demasiados asuntos álgidos a lo interno, que respaldan los conservadurismos o por lo menos “reman en dirección contraria” en estos trayectos de transformaciones aceleradas.

En el tramo epocal contemporáneo han aflorado muchas opciones tecnológicas (sistemas educacionales digitalizados) que llevan un ritmo más rápido para alcanzar y construir conocimientos, que superan los rituales envejecidos de enseñanzas, y a los desactualizados contenidos de las matrices curriculares de nuestras universidades. Lo asumimos a consciencia.

Acaso no sabemos que se han puesto en práctica instrumentos y metodologías de innovación y creativas para adquirir y ensanchar conocimientos que corren y fluyen paralelas a las universidades.

¿Por qué no incorporar tales dispositivos, instrumentos y metodologías como elementos naturales y legítimos en los procesos universitarios?

Comporta –ciertamente- un interesante desafío, aunque produzca vértigos.

Elogiamos que pocas y muy reconocidas universidades sigan siendo exquisitos espacios de nuestra sociedad donde se crean, re-crean, preservan, difunden y legitiman los conocimientos; en permanente ebullición de ideas. Se distinguen por su naturaleza y su esencia.

En esta oportunidad, me permito proponer – con todo respeto y fundamentación- a las autoridades competentes, caso concreto al Consejo Nacional de Universidades (CNU), la creación académica-administrativa de una Universidad, cuyos componentes curriculares exclusivamente estriben en los Asuntos Fronterizos de nuestra nación y de otros países del mundo; aparejado a la Relaciones Internacionales.

Aspiramos que a través de innovadoras estrategias metodológicas; apoyadas en seminarios, foros, investigaciones cualicuantitativas, etnológicas, entre otras se haga posible desarrollar y analizar discernimientos, oportunas conferencias magistrales; visitas a los sitios de estudios, exposiciones e indagaciones documentales de demarcaciones nacionales.

Aprehender las realidades de las áreas concernidas. Establecer, claramente, la diferenciación conceptual-estructural entre límites y fronteras. Examinar convenios, pactos, acuerdos, tratados. Así, además, estudiar múltiples ejes temáticos, entre otros:  las reclamaciones vigentes entre Estados que integran la comunidad internacional. Los medios violentos y pacíficos de solución de los conflictos. El Estatuto y – obviamente- la jurisdicción y competencia de la Corte Internacional de Justicia y sus más importantes jurisprudencias. El contenido y alcance del Derecho Internacional Público. Las relaciones internacionales. Los componentes humanos que habitan los espacios colindantes; en fin, habrá un abanico inmenso de elementos a incorporar en la malla y diseño curricular, siempre con sentido experimental y de aprendizaje horizontalizado. Todos aprendemos de todos.

Particular interés y énfasis, por supuesto, lo tendremos en nuestros espacios fronterizos, en todas sus consideraciones e implicaciones. Valga decir, la conformación y nuestra herencia histórica; pactos suscritos. Los elementos jurídicos que asisten a Venezuela. Nuestros estudios y registros cartográficos. Las diversas reclamaciones y confrontaciones que hemos tenido. La dimensión étnica y demográfica en general que habitan nuestra poligonal fronteriza. Los procesos productivos agroindustriales y energéticos factibles en esas franjas colindantes. Los despojos territoriales que nos han perpetrado. Nuestra proyección caribeña y atlántica. Los costados amazónico, andino y guayanés. Son bastantes aristas a estudiar y problematizar, en su justa medida, en cuatro años aproximadamente.

Por lo pronto, el equipo ha analizado la probabilidad de ofertar cuatro carreras en la UNAFRONT. las cuales serían: 1) Asuntos fronterizos, 2) Relaciones Internacionales,3) Procesos productivos en los espacios fronterizos y 4) Etnodemografía en las fronteras.

Aspiramos que, una vez que se cumplan (insisto,  en cuatro años) con los respectivos planes de estudios, programas,  sus contenidos y con las correspondientes evaluaciones cuantitativas y cualitativas egresen  profesionales densamente formados; con  extraordinarios perfiles ocupacionales, según las carreras que hayan cursado, arriba citadas; tendrán amplias  posibilidades de desempeñarse en la Cancillería, en las embajadas y consulados , entidades federales (sobre todo las fronterizas), en el Ministerio de la Defensa; asimismo, como docentes en las universidades, en el Ministerio de Planificación, como asesores en la Asamblea Nacional, en los Consejos Legislativos, en las alcaldías, en otros países, entre muchas opciones laborales.

Al consolidarse esta propuesta –encontrándose ahora en fase de proyecto– ofrecerá ilimitadas posibilidades para que dicten cátedras (en condición de problematizadores) en esta casa de Estudios Universitarios: juristas, historiadores, cartógrafos, internacionalistas, metodólogos, ingenieros, geógrafos, antropólogos, tecnólogos, urbanistas, sociólogos, oficiales de los distintos componentes de nuestra Fuerza Armada Bolivariana.

Conforme a la oferta académica de las cuatro carreras propuestas por la UNAFRONT, tal hecho constituye el estudio de La integralidad y desarrollo de nuestros espacios fronterizos y las relaciones internacionales; lo cual debe considerarse de manera cabal; y – obviamente- despertar el interés nacional para que se fije, de una vez por todas, la preocupación de quienes estructuran y ejecutan Políticas Públicas, a nombre del Estado venezolano.

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