jueves, 9 de noviembre de 2017



Chávez: Palabras más, palabras menos (I)

Dr. Abraham Gómez R.
Miembro de la Academia Venezolana de la Lengua.

A pesar de la marcada diferencia política que he tenido con su proyecto ideológico; así además, la distancia que guardé con su manera de ser y hacer. Sin embargo, esto no constituye un obstáculo para que, objetivamente me permita hacer, en mis modestas posibilidades, un análisis crítico del tejido discursivo con el cual el expresidente Chávez logra seducir, captar y sujetar a un considerable conglomerado de venezolanos , desde que irrumpe en la vida política-militar hasta al final de su existencia.
Casi toda su narratología pensada, elaborada y pronunciada estaba contenida de vocablos pertenecientes a los ámbitos civil y militar; que él llegaba a mezclarlos ( y manipularlos), con insistente utilidad, porque sabía la intención con que lo hacía, los objetivos trazados y las reacciones que iban a causar.
Conocía de antemano los propósitos de decirlo así, y no de otra manera.
Tal entramado lingüístico se dirigía a lograr efectismo e identidad con su proyecto.
En los primeros años, su metamensaje penetró en los estratos socioeconómicos de escasas disponibilidades dinerarias; luego se hizo permeable hacia la clase media, aunque tímidamente.
Por muy adversario que uno pueda llegar a ser de lo que él engendró teórica y prácticamente, desde el punto de vista político; reconocemos, sin mezquindades, que tenía una innata cualidad para la comunicación; eso sí, con bastante histrionismo.
Sus copartidarios y antagonistas dan crédito a una especie de imantación en la oralidad discursiva del expresidente Chávez. Mucha gente que lo seguía quedaba como hipnotizada viéndolo hablar y mover las manos.  Una combinación del lenguaje oral y gestual, admirada por no pocos. 
Desaparecido el presidente Chávez, sus adláteres, sobre todo de primer orden y quienes creen interpretarlo, se sintieron con derecho de heredar toda su simbología política, las expresiones corporales que lo distinguió.
 Su registro lexical le era muy personal: palabras, frases, enunciados, citas, anécdotas le dieron una caracterología individualizada.
 Su tipicidad discursiva es emulada y   replicada, por quienes aún lo siguen, en sus sensibilidades y otras manifestaciones verbales, cargadas de fábulas o tal vez con excesiva imaginación.
 Y Preguntamos… ¿Hasta dónde se hace válido y legítimo que algunos de los exégetas del chavismo se valgan de la específica manera que él poseía para relatar, para echar los cuentos de su infancia y los eventos vividos a lo largo de su existencia?


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